Protección activa de la equipación

¿Para qué sirve un casco en realidad? Seguramente muchos responderíais: “para proteger la cabeza en caso de accidente”. Si bien esta afirmación es del todo cierta, el equipamiento apropiado para ir en moto tiene muchas otras utilidades. Es lo que se conoce como seguridad activa; es decir, todo lo que el equipamiento hace por nuestro confort y seguridad sin necesidad de que nos vayamos al suelo. Veamos en qué consiste y por qué es tan importante ir correctamente equipados cuando vamos en moto. 

Casco

El casco es, sin duda, la parte más importante de nuestro equipamiento motorista. Ahora bien, algo tan simple como acelerar y frenar hace trabajar los interiores del casco, que absorben las inercias y hacen que el casco esté siempre bien sujeto. Esto también es válido para la calota interior, que trabaja constantemente y también acaba perdiendo su óptimo rendimiento con el uso y el paso del tiempo. Así pues, cuando esta capacidad de sujeción del casco baja, su seguridad activa también disminuye, con que es importante saber detectar cuándo este momento llega.

Por otro lado, la visera también es primordial tenerla limpia y sin rayaduras para que no afecte negativamente a nuestra visibilidad. Cabe recordar que una buena visera nos aísla del ruido externo, evita la aparición del vaho y nos protege los ojos de cualquier elemento externo. Por supuesto, nunca se debe llevar visera solar por la noche y es muy importante limpiarla con un paño de fibra húmedo casi a diario.

Chaqueta

Como no podía ser menos, la chaqueta es otra pieza clave en todo motorista bien equipado y, cómo no, su gran valor no es únicamente la seguridad; una chaqueta es mucho más que eso. Cierto que las protecciones en codos, hombros, brazos e incluso espalda son de vital importancia ante una caída, pero hay infinidad de factores a tener en cuenta. Por ejemplo, la protección ante mosquitos, polvo, piedras, agua, viento, frío y hasta el sucio humo de un viejo camión son elementos que pueden cruzarse en nuestro camino en cualquier momento pero que pueden pasarnos casi desapercibidos con una buena chaqueta. Por supuesto, las hay de verano extra ventiladas y de invierno con forro térmico extraíble, e incluso algunas con estética de la ropa de calle más moderna. Más aún, una buena chaqueta está repleta de detalles muy bien pensados y cada uno de los bolsillos, velcros o cremalleras están estratégicamente situados y tienen su función.

Guantes

Algo parecido ocurre con los guantes. Naturalmente, están para protegernos las manos de la abrasión del asfalto si tenemos un accidente, pero también son útiles por muchos otros motivos. El confort en marcha y el tacto en las manos son dos factores muy importantes cuando vamos en moto y nuestro confort y seguridad dependen de ello, así que debemos asegurarnos siempre de gozar de un buen aislamiento de los guantes en épocas de frío y una buena transpiración de éstos en los meses de más calor. Y no sólo eso, pues los guantes también pueden evitar la aparición de ampollas y callos en las zonas de mayor roce. Asimismo, los hay con un pequeño limpia-visera en alguno de los dedos, lo cual puede ser muy útil para conservar la visibilidad en las peores condiciones. Ahora incluso es habitual que incluyan materiales compatibles con las pantallas táctiles de los smartphones.

Botas

En cuanto a las botas, de nuevo su función va mucho más allá que la simple protección del pie en un accidente. En este caso, al estar los pies muy cerca del motor, son útiles para evitarnos alguna que otra quemadura, e incluso nos protegen los dedos en los cambios de marcha o de la abrasión del asfalto en conducción deportiva. Es más, la suela de las botas, que suele ser más rígida y rugosa que las de un calzado normal, nos puede evitar un resbalón inoportuno, ya sea en el suelo del garaje, en el húmedo asfalto de un día lluvioso o en la suciedad de una zona en obras. Asimismo, existen botas de todo tipo, siendo probablemente prescindibles las botas más deportivas para ir al trabajo. De hecho, existen botas con altos niveles de protección con diseños muy actuales y que casan perfectamente con la mayoría de las prendas de vestir. Ni que decir tiene que las abarcas y las chanclas de cualquier tipo están muy bien y son muy cómodas para ir a la playa, pero mejor alejarlas de cualquier vehículo con dos ruedas por su nulo nivel de protección.

 Pantalones

En cuanto a los pantalones de moto, cabe recordar que no es muy habitual ponérselos para ir cada día al trabajo y que la realidad es la que es: su uso se relaciona más con el ocio, pues en salidas, viajes y rutas con los amigos o en solitario sí que son habituales, siendo parte fundamental si queremos disfrutar de la moto en su plenitud. En temas de seguridad activa, cabría remarcar su protección térmica al aislarnos del calor que emana habitualmente del motor, además de todos esos aspectos que ya hemos visto en el apartado de chaquetas referentes a esos elementos externos que puedan tener un efecto negativo en nuestro gozo mientras conducimos. Asimismo, otro aspecto crucial en conducción deportiva en circuito son las deslizaderas en las rodillas, pues su función es la de protegernos de la abrasión en las tumbadas, de la misma manera que son un punto de apoyo y un avisador muy útil que nos advierte de hasta qué punto estamos o no cerca de nuestro límite.

Accesorios adicionales

Sea como sea, aún podemos rizar más el rizo si queremos lograr el máximo nivel de seguridad activa. En condiciones de frío, por ejemplo, es muy recomendable equipar una braga para el cuello bien sujeta bajo el casco que impida cualquier pequeño paso del aire. Luego, es muy recomendable la ropa interior térmica específica, pues retiene mejor el calor corporal al tiempo que ofrece buenos niveles de ventilación. Además, suele tener un tacto agradable e incluso nos puede ir muy bien para mitigar algún roce interno con la chaqueta o el pantalón. Incluso en los calurosos meses de veranos es muy recomendable vestir prendas técnicas especiales para disipar el calor y reducir el sudor.

De todos modos, pueden darse situaciones excepcionales que hacen recomendable ir un poco más allá. Es imprescindible, por ejemplo, tener siempre un chubasquero o un mono de agua a mano, pues no hay nada más incómodo yendo en moto que la molesta sensación de humedad recorriendo todos los rincones de nuestro cuerpo. Es más, también puede sernos de mucha utilidad algo tan simple y que ocupa tan poco espacio como un chaleco reflectante para cuando las condiciones de visibilidad no sean las ideales.

Con todo, mucha gente subestima todas las utilidades y funciones que pueden llegar a tener las prendas para motoristas. De hecho, no sólo nos sentiremos más seguros y protegidos, sino que también iremos el doble de cómodos ante cualquier posible imprevisto. Porque encima de una moto toda precaución es poca, pues está bastante claro que somos uno de los vehículos más vulnerables que circulan por la carretera en la actualidad, con permiso, claro, de nuestras amigas las bicicletas.  


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